Un colega profesor de liceo, parte allí de la UTP, inquiere:
"si pudiera orientarme a conocer evidencia internacional sobre la distribución de tiempos de trabajo de profesores, asociados a modelos exitosos y a los estudios que hay en Chile".
No es un tema de mi especialidad éste, de modo que he respondido solo unas pocas líneas, con la esperanza que algun otro(a) pueda hacerlo con mayor conocimiento.
He aquí mis líneas de respuesta:
En efecto, el tema que ud. plantea es crucial. Yo no hay abundancia de estudios en Chile sobre esto. Todo parece indicar, sin embargo, que:
1) Los cursos son muy numerosos, aunque hay quienes dicen que esto no debiera ser obstáculo para una buena educación. Se basan en los resultados que obtenían algunos países del sud-este asiático como Corea cuando aun tenían 30 o más alumnos por curso. Me parece a mí que la comparación omite las características culturales de los países de allende el Pacífico, incluyendo un enorme sentido de disciplina de los alumnos, una fuerte presión de las familias sobre sus hijos, etc. Por mi parte no tengo duda alguna que en el caso de salas con un número alto alumnos vulnerables, tener 35 o 20 alumnos por curso haría una enorme diferencia. No pienso lo mismo para el caso de colegios particulares pagados con alumnos que desde la cuna comienzan a experimentar una importante acumulación de capital cultural.
2) Muchos países exitosos cuentan, sobre todo en los años iniciales y en colegios de población estudiantil vulnerable, con un profesor por sala y, además, un ayudante (bien entrenado) a su lado.
3) Me parece que, adicionalmente, los profesores nuestros se hallan expuestos a una enorme carga docente frente a alumnos, como ud. relata y sabe mejor que yo. Recuerdo hace un tiempo haber estado con profesores australianos que tenían algo así como un cuarto de su tiempo disponible para preparar clases, corregir exámenes, etc.
4) A esto se suma un muy mal uso (desperdicio) del tiempo dedicado en el aula a las tareas de aprendizaje del alumno, como vuelve a mostrar el recinente estudio (CEP) de Eyzaguirre y Fontaine.
5) Luego, en suma, aunque Chile tiene una de las jornadas escolares más extensas del mundo, sin embargo estos otros factores conspiran para su buen uso y mantienen sujeto al docente a un régimen de alta presión y escasa posibilidad de planificar y mejorar su práctica de enseñanza.

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