Me pregunto lo siguiente:
¿Por qué los docentes universitarios --salvo excepciones-- no suben a la Red sus presentaciones y/o apuntes de clases y la bibliografía utilizada para prepararlas?
¿No sería esto, acaso, una manera de: (i) facilitar el estudio de los alumnos; (ii) compartir estos materiales con otros docentes, y (iii) una forma de accountability académica ante los estudiantes y la comunidad de pares?
¿Por qué las autoridades de departamentos, escuelas y facultades y los directores de carreras no exigen esta modesta innovación a sus profesores?
¿No serviría esta innovación como un eficaz medio para facilitar la evaluación de los docentes universitarios?
¿De qué sirve un currículo que no se hace público al momento de su materialización en el aula?
¿No conduciría esta (modesta) innovación --casi automáticamente-- a una mejor preparación de las clases y a una más cuidadosa planificación docente?

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