Los resultados que arrojó la última PSU dejan entrever una serie de situaciones que pasamos a enumerar a continuación:
a) Sólo 14 (5 municipales y 9 particular subvencionados) de un total de 150 establecimientos educacionales quedaron rankeados dentro de los 150 mejores colegios a nivel nacional de acuerdo al estudio realizado por
b) En el caso de la prueba de matemáticas los alumnos que concurren a establecimientos municipales, en promedio, contestan de manera correcta apenas 5,7 preguntas de las 70 (es decir, 8% del total de preguntas) que tiene
c) Desde que comenzó
Consecuentemente, la brecha a nivel de resultados es abismante y es la misma que puede observarse en las Pruebas SIMCE.
d) Según algunos expertos,
¿Cómo se puede reducir la inequidad existente en la actualidad?
Existe un conjunto de iniciativas que podrían contribuir a reducir las brechas en el acceso a una educación de calidad e integral y que debieran ser el sustrato de una reforma radical/estructural a nuestro sistema educacional:
Primero: Mejorar los niveles de formación desde la educación básica e incluso desde la educación pre escolar.
Segundo: Reducir el número de estudiantes por aula. Resulta inaceptable que hoy en día que se tenga aulas con 40 o 45 estudiantes. Lo ideal sería no sobrepasar la cifra de 30 alumnos por sala.
Tercero: Incentivar a los docentes mediante una mejora sustantiva en su nivel de renta asociada obviamente a su desempeño y a los años de servicio. En países desarrollados como Canadá y Nueva Zelandia la remuneración de un docente es casi igual a la que ostenta un ingeniero civil. Ello denota la importancia que se le asigna a tan importante actor.
Cuarto: Proporcionar recursos y facilidades para que los docentes se actualicen en temas de enseñanza aprendizaje, didáctica, metodología y evaluación.
Quinto: Mejorar la infraestructura general (baños, salas, oficinas) y equipamiento de los laboratorios de ciencias y computación de los establecimientos públicos. Sabido es que el Mineduc asignó el año pasado un total de $40.000.000 para el mejoramiento de la infraestructura con la idea de remodelar alrededor de 20 establecimientos emblemáticos (ello como consecuencia del desplome de una de las losas del Liceo de Aplicación y no como consecuencia de un plan de largo aliento). Ello ciertamente es totalmente insuficiente. La inversión que se debe hacer en materia de infraestructura y equipamiento debe abordar a la totalidad de liceos que lo requieran y debe formar parte de un plan de acción nacional.
Sexto: Mejorar las alicaídas bibliotecas existentes en los liceos y o construirlas donde no existan.
Séptimo: Darle un real sentido a la jornada escolar completa y no transformarla en una instancia que busca únicamente retener por más tiempo a los estudiantes al interior de los colegios para que no anden vagando o delinquiendo.
Octavo: Realizar talleres de preparación de
Si el gobierno quiere abordar los acuciantes problemas que aquejan hoy en día a la educación publica, las iniciativas antes mencionadas (a modo de ejemplo) y otras debieran formar parte de un plan de acción coherente y articulado que revele la real preocupación por la educación pública y que derive e los hechos en una mejora sustantiva en la calidad de la enseñanza que se está proveyendo a nuestros niños. Ya no estamos en condiciones de seguir experimentando e improvisando como se ha hecho hasta ahora.
No encarar el tema significa lisa y llanamente seguir supeditados a la "política" del laissez faire que ha imperado en el sistema escolar y en el terciario sin contrapeso desde la instauración del modelo neo liberal en 1981.

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