Este viernes 16 de abril tuvo lugar en la Universidad Diego Portales, el primer taller académico Anillo SOC-01 de Investigación en Ciencias Sociales del nuevo año académico. Francisco Ganga Contreras, Doctor en Administración de Empresas y, desde el año 2008 Consejero Superior de la Universidad de los Lagos, presentó su investigación “El gobierno de las universidades en Chile: percepciones de agente y
principal”. El estudio se fundamenta en la Teoría de la Agencia (Ross, 1973) que plantea que en una organización pueden surgir conflictos de interés cuando el principal encarga a otra persona o entidad, el agente, representar los intereses y ocuparse de la administración de la empresa o institución. La teoría de agencia parte del supuesto de que cada uno de los sujetos de una relación contractual tiene sus propios intereses y ambos intentan maximizar la utilidad. El agente actuará según sus propios intereses, lo que provoca costos de agencia ya que afecta la eficiencia de la gestión. Este fenómeno se conoce como el riesgo moral.
Para investigar la aplicabilidad de la teoría de agencia en el sector universitario, Ganga realizó una encuesta a rectores (los agentes) y a miembros de los MCC- máximos cuerpos colegiados- (los principales) de las universidades chilenas, con el fin de indagar sobre su percepción de la divergencia de intereses y otros temas relevantes como el manejo de información, el desempeño de los mecanismos de control y la competencia en el mercado de directivos. Destaca que la recolección de datos fue un proceso complicado dado que un porcentaje relativamente alto de los rectores y MCC rechazó la encuesta argumentando que la información pedida era de carácter estratégico o confidencial. La tasa de respuesta fue particularmente baja entre las universidades privadas (36%), por lo que estos datos son menos representativos como observaron varios de los investigadores en la ronda de discusión que siguió al taller. Ganga soluciona el problema de la representatividad refiriéndose a las percepciones y opiniones de los encuestados en vez de plantear los resultados como datos duros.
Los resultados del estudio son bastante interesantes y ofrecen una imagen general del gobierno de las universidades. Así nos muestran que la mayoría de los directivos tiene entre 45 y 60 años y que en el caso de los MCC (el principal) un 50% cuenta con grado de magíster y un 30% con grado de doctor. Agregando los resultados de los principales, salta a la vista que las universidades tradicionales concentran una mayor cantidad de doctorados que las universidades privadas, en la cuales predomina el grado de magíster.
En cuanto al núcleo de la investigación, que es la aplicabilidad de la teoría de agencia a la dirección de las universidades, cabe destacar que la esperada divergencia de intereses entre principal y agente no se da según lo declarado por los rectores y los MCC. Esto implica que hay un cierto grado de coincidencia entre los dos actores respecto a la relevancia que le asignan a los principales aspectos de gestión de las universidades. En cambio, sí se observan asimetrías de información, dado que los rectores muestran un nivel de conocimiento relativamente alto respecto a su institución mientras que la información que manejan los MCC es muchas veces insatisfactoria. Finalmente, Ganga destaca la evaluación negativa que reciben los organismos públicos que deben ejercer control en las universidades (Ministerio de Educación, Controlaría General de la República, Servicio Nacional del Consumidor e Inspección del Trabajo), los que, en general, son considerados ineficientes. Respecto a esto, se observa que las universidades tradicionales son las más críticas dado que entre las universidades privadas estos mecanismos de control consiguen un 65% de aprobación.
Al concluir la presentación, los académicos presentes en el taller comparten sus ideas sobre el tema y hacen algunas nutritivas sugerencias para sacarle mejor provecho a la investigación.
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